sábado, 9 de agosto de 2008



Siempre hay un motivo para sonreir, lo que pasa es que a veces está muy escondido

Yo tengo una fórmula mágica, buscar mi sonrisa en las pequeñas cosas, esas nunca fallan, como por ejemplo, esta canción

1 comentario:

Consol dijo...

No me sorprende que tengas una fórmula mágica. Tú eres mágica, ¿cómo no vas a tener fórmulas mágicas si las mejores las hiciste tú?

Mientras nos decías que estudias y resolvías fórmulas físicas de Schöridinger y Planck lo que en realidad hacías eran fórmulas de felicidad y amor. ¡Cómo nos engañaste traidora!